Mientras arrullas a tu recién nacido para que se duerma y lo miras con amor, es probable que no pienses en lo que harás cuando tu bebé tenga 3 años y te tire los chícharos al piso a la hora de tomar sus alimentos. Es menos probable que ya estés considerando la manera en que tu pareja manejará la situación. A medida que el bebé vaya creciendo, tú y tu pareja deberán trabajar como equipo para guiarle de la manera más efectiva hasta que llegue a la edad adulta. Después de todo, ambos tienen el objetivo común de criarle para que sea sano, feliz y tenga éxito en la vida.

El que trabajen como equipo no significa que nunca vayan a estar en desacuerdo. En algún momento, todos los padres de familia difieren o discuten sobre temas relacionados con la crianza de sus hijos. Ustedes son personas individuales con diferentes ideas, habilidades, valores, historia y personalidades. También están enfrentando el estrés que conlleva el ser padres de familia.

Sin embargo, no es cosa de si están o no de acuerdo, sino cómo van a manejar los desacuerdos. Incluso si tú y la persona con la que estás criando a tu peque tienen diferentes estilos de crianza, pueden ser padres de familia juntos de manera efectiva. De hecho, la evidencia sugiere que los peques se benefician de tener padres que se complementan por tener diferentes enfoques y habilidades. Tal vez uno de ellos es creativo y artístico, mientras que el otro es el que juega alocadamente con los peques. Ambos estilos animan a sus peques a ser bien equilibrados y dispuestos a probar cosas nuevas.

La comunicación es la clave

Criar a los peques en pareja requiere de una comunicación efectiva.

  • Asegúrense de que ambos entiendan las ideas o los valores básicos que cada uno tiene respecto a la crianza de los hijos.
  • Conoce y respeta la historia familiar y cultural específica de cada uno. ¿Qué métodos, valores o tradiciones quieren mantener? ¿Qué cosa te gustaría hacer de manera diferente? ¿Cómo resolverán juntos esas diferencias?
  • Dedica tiempo para llegar a los acuerdos generales sobre las rutinas del diario: la hora de dormir, las comidas, el tiempo frente a las pantallas, así como los problemas importantes o desafíos persistentes.
  • Habla de los temas relacionados con la crianza de los hijos, especialmente los temas principales solamente cuando ambos estén tranquilos, alimentados y descansados. No intenten abordar un tema importante cuando estén en la mitad de una discusión o cuando están peleando con alguno de los hijos por algún problema específico. Dejen el tema a un lado hasta que puedan hablar con claridad.
  • Si sientes algo de incomodidad con la manera en que tu pareja está lidiando una situación en particular, apóyale en el momento y no le culpes, ni le critiques de manera severa. Habla de manera constructiva, ofrécele tus comentarios y dile cómo te sientes.
  • Todos cometemos errores. Sé amable con tu pareja y con tu propia persona cuando inevitablemente cometan errores.

Amplía tu forma de pensar

La crianza requiere el ser flexible, tanto en las expectativas que te has formado con respecto a la crianza, como en la manera de ser madre o padre. Considera lo que es importante para ti y la idea que tienes de lo que significa criar una familia. Por ejemplo:

  • ¿Aprender a decir por favor y dar las gracias en todo momento es un valor importante para ti?
  • ¿Restringir el tiempo de mirar televisión es algo que consideras fundamental?
  • ¿Hacer desorden es parte de ser creativo?

¿Qué preferirías que sucediera, pero estás dispuesta a negociar? ¿Puedes complacer a tu pareja, si ésta considera importantes ciertos rituales a la hora de irse a la cama?

Aprecien sus puntos de vista mutuos y las necesidades de cada uno de ustedes. Sean flexibles y vean la parte en la que ambos pueden llegar a un acuerdo.

Cuando no se puede hacer el trabajo en equipo

A veces, tú y tu pareja pueden tener problemas en la relación que llegan a interferir en su capacidad de criar a sus peques juntos. Es fácil ignorar la relación cuando la crianza toma toda tu concentración, pero a largo plazo es esencial abordar los desafíos de la relación. Resolver sus problemas les ayudará a trabajar mejor en equipo. Su papel como padre y madre cambia la relación de pareja y la mayoría de los padres de familia concuerdan en que dedicar tiempo a cultivarse como pareja es un componente esencial de una crianza exitosa. Recuerda que deben saciar su necesidad emocional como individuos y como pareja para poder ofrecerles a sus peques lo que ellos necesitan.

Puede ser difícil llegar a un acuerdo en la forma de criar a la familia si tú y tu pareja optan por llevar roles de crianza que son rígidos, tales como, uno de ustedes es la persona que siempre es “divertida” y el otro es la persona “estricta”. Intenten ser más flexibles.

A veces, ustedes  pueden llegar a un punto en donde ninguno cede y no pueden llegar a un acuerdo. Es posible que necesiten ayuda externa.

  • Consideren la ayuda de un consejero.
  • Participen en un grupo de padres de familia donde pueden conversar con otros padres y recibir orientación de educadores expertos en la crianza y temas de disciplina, así como formas positivas de comunicarse con su pareja de crianza.

A fin de cuentas

Es importante, especialmente para los peques más chicos, ver que sus padres están unidos y que trabajan en equipo. La estabilidad y la consistencia hacen que los niños se sientan seguros y confiados.

Su peque se beneficiará al verlos trabajar unidos como equipo y de esta manera crearán un hogar más armonioso.

 

Triple P – El programa de la crianza positiva

¿Te interesa recibir más consejos sobre la buena crianza? ¡Triple P en línea podría ser para ti! Este programa en línea para los padres de familia te permite tomar una clase sobre la crianza directamente en la comodidad de tu hogar, en una cafetería o en cualquier lugar que desees.

Si este programa es de todo tu interés, envía el formulario a continuación y la información sobre los próximos pasos se te enviará directamente a tu bandeja de entrada. Para recibir mayor información sobre este programa haz clic aquí.