Como se conversó en la publicación del blog de la semana pasada, es común que muchos padres de familia nuevos sientan melancolía después del nacimiento de su bebé. La melancolía ocurre dentro de los primeros diez días de nacer. Durante este tiempo, los padres pueden sentirse emocionalmente frágiles o bloqueados, pero gradualmente vuelven a su estado normal después de usar algunas técnicas de autocuidado y darse tiempo para adaptarse a la nueva dinámica familiar.

Si los síntomas de tristeza o depresión duran más de dos semanas o aparecen después del primer año de la vida del peque, puede que estés pasando por un trastorno del estado de ánimo perinatal, como la depresión posparto (PPD).

No existe una sola causa de la depresión posparto, pero el cambio dramático en las hormonas del cuerpo de la madre después del parto puede contribuir a este tipo de depresión. Además, hay problemas emocionales que afectan tanto a las madres como a los padres, que incluyen:

  • Soledad o aislamiento
  • Falta de apoyo
  • La privación del sueño
  • Complicaciones durante o después del nacimiento
  • Cuidar a un bebé con cólicos u otros problemas de salud
  • Falta de tiempo para dedicarse a sí mismo.

Identificando la depresión posparto

Al igual que la melancolía de la maternidad, la depresión posparto es común, un 25% de madres y aproximadamente un 10% de padres sienten depresión o ansiedad prenatal o posparto. Los síntomas de PPD incluyen:

  • Llanto excesivo
  • Sentimientos abrumadores de ansiedad, ira e irritabilidad
  • Sentirse desconectado de la familia y / o del bebé
  • Falta de interés en la vida en general
  • Dormir demasiado o no dormir, problemas para conciliar el sueño después de despertar
  • Cambios de apetito
  • Dificultad para concentrarse
  • Temores exagerados sobre el daño que le está ocurriendo a su bebé
  • Posibles pensamientos de hacerle daño al bebé o a sí mismo

Si estos síntomas hacen que sea difícil cuidar al bebé y / o realizar otras tareas diarias, es hora de buscar ayuda.

Camino hacia el bienestar

Reconocer y aceptar que puedes estar pasando por DPP es el primer paso para obtener ayuda. Puedes sentir que te falta energía, o te puedes sentir culpable o vergüenza por sentirte deprimida durante un momento en cual crees que debes sentirte “tan alegre”. No tienes nada de qué avergonzarte. La depresión posparto no es tu culpa y no eres la única persona que se siente de esta manera, pero este es un momento para que actúes.

  • Consulta a tu doctor: Haz una cita con algún profesional de la salud para hablar sobre tus sentimientos y síntomas. La DPP generalmente se trata con una combinación de asesoramiento de salud mental y medicación. Tu médico te puede sugerir que pruebes los antidepresivos, así como también proporcionarte asesoramiento y recursos de ayuda domiciliaria.
  • Pide ayuda: Conversen tú y tu pareja sobre la manera en que puede ayudar a hacer el trabajo del hogar mientras te cuidas a ti y a tu bebé. Si algunos amigos y familiares te ofrecen ayuda, tómales la palabra y especifícales lo que sería más útil para ti: ir a comprar los huevos a la tienda, llevar el almuerzo o sacar la basura. Pide ayuda para establecer límites.

Cuanto antes converses sobre tus sentimientos de depresión, más pronto podrás volver a sentirte tú misma y disfrutar del tiempo con tu familia. Si no tienes la seguridad de que se trate de una simple melancolía, DPP o simplemente falta de sueño, consulta a tu médico.

Más allá del DPP, los padres de familia también pueden sentir ansiedad posparto, trastorno obsesivo compulsivo y trastorno de estrés postraumático. Visita  WellMama o Postpartum Support International para obtener una lista que te ayudará a verificar exhaustivamente los síntomas y las formas de cuidarte.