Decir: “Por favor cepíllate los dientes” parece suficientemente fácil. Pero 5 minutos más tarde, te das cuenta que tu peque está jugando en su cuarto, los dientes sin cepillar y todavía manchado con la cena de esa noche.

De primeras, es fácil admitir que tu peque te está ignorando a propósito o que rechaza tu petición. Pero, en muchos de los casos, la manera en que los padres de familia dan las instrucciones puede influenciar el modo que un peque responda a la petición. Esta semana en Triple P, vemos errores comunes que los padres de familia cometen cuando dan instrucciones.

A la mayoría de la gente, peques y adultos, no les gusta que les digan lo que tienen que hacer. Antes de dar instrucciones, piensa en lo que te gustaría que tu peque aprendiera acerca de la cooperación, el respeto y las relaciones saludables. La mayoría de nosotros respondemos mejor a una petición que a una orden. ¿Cuál es la lección básica?, ¿Qué necesidad intentas conseguir?, ¿Cuál es la necesidad de tu peque en la situación?, y ¿Hay alguna manera de que puedan ambos obtener lo que necesitan?

Considera solicitar lo que deseas ver, en vez de decirle a tu peque qué es lo que tiene que hacer, de esa manera podrías obtener su cooperación más fácilmente y con el tiempo no necesitar estarle recordando. Dale opciones cuando sea posible.

Sobrecarga de información

Como adulto, aunque te hayan dado una lista variada de instrucciones una tras otra, tú sabes qué tan difícil puede ser recordar cada paso y dar seguimiento a la tarea. Los infantes y peques especialmente batallan cuando se les dan demasiadas instrucciones. Podrían recordar el paso 1 y 2, pero se pierden después de eso.

Intenta:

  • Dar la instrucción simple con mínimos pasos, por ejemplo, “Busca tus zapatos debajo de tu cama.”
  • Asegurarse que las instrucciones sean claras, por ejemplo “Por favor pon en su lugar la pasta de dientes,” se convierte en, “La pasta de dientes vive en el estante al lado de tu cepillo de dientes, así sabemos siempre dónde encontrarlo cuándo se necesite. ¿Por favor podrías ponerlo ahí?”

Muy poca información

 Tal como puedes darle demasiadas instrucciones a tu peque, también es posible no proporcionarle suficiente información o instrucciones al peque. En algunos casos, puede parecer que un peque se esté comportando mal cuando, en realidad, no se les ha dado un límite claro y entendible. Por ejemplo, si nunca le has enseñado que no está bien subirse a un estante de libros, no podemos esperar que ellos lo sepan. También es nuestro trabajo como padres de familia reconocer su necesidad para practicar la destreza de escalar y proporcionarles la oportunidad de manera segura.

Intenta:

  • Usar el método “mostrar y contar” para enseñarle una nueva destreza a tu peque, como cepillarse los dientes, poner las cucharas en la mesa, obtener un vaso de agua. Hagan la tarea juntos varias veces y entonces déjale que intente mientras le observas y le animas antes de que esperes que lo haga sin ayuda.
  • Estar preparados para ser repetitivos. Aprender una nueva destreza toma tiempo y práctica.

Demasiado difícil

Si a tu peque le cuesta poner sus juguetes en su lugar, toma un momento para considerar si lo que le pides hacer es apropiado para su edad. Si la tarea es demasiado grande o es incierto saber dónde van los juguetes un peque puede batallar para cumplir con las tareas. “Tus bloques van en la caja. Pongámoslos juntos en su lugar. ¿Quieres guardar los rojos o los azules?” Esto es una petición más específica y clara y has incluido una opción con lo cual puedes ayudarle a que sienta deseo de cooperar contigo.

Intenta:

  • Considerar la edad y las destrezas de tu peque cuando hagas peticiones.
  • Mostrar a tu peque cómo llevar a cabo una tarea, luego hacerla juntos.
  • Asegurarse que tu peque tiene lo necesario para completar la tarea o actividad doméstica, como un taburete o banquillo para alcanzar una taza en el estante.

 Instrucciones imprecisas

 Como padres de familia, nos gusta decir cosas como “¡No seas bobo!”  “¡Deja de hacer eso!” En ambos casos, no estamos abordando claramente el comportamiento que no queremos ver en ellos o de qué manera nos gustaría que se comportara.   Los padres de familia también somos culpables de “pedir” en lugar de decirles a nuestros hijos lo que nos gustaría que hicieran.   Como ejemplo: “¿Quieres irte a dormir ahora?” O aún “Vamos a la cama ahora ¿está bien?” La mayoría de los peques responden con un “no”—rotundo ¿podemos culparles realmente? Si le damos al peque a elegir un sí o un no, les damos la oportunidad de decir “no”.

Intenta:

  • Usar lenguaje que sea claro. En lugar de decirle “¡No seas bobo!”, dile “Está bien que te rías y te carcajees, pero por favor hablen con voz normal, sin gritar.”
  • Cuando se trata de reglas, tareas, o peticiones que no son opcionales, no te expreses con preguntas, tal como “¿Quieres tomarme de la mano para cruzar la calle?” en lugar de eso, dile “Por tu seguridad, debes tomarme de la mano cuando crucemos la calle”. O puedes darle la opción “¿Quieres tomarme de esta mano o esta mano?”.

Palabras o lenguaje corporal

¿Alguna vez te has reído o has sonreído cuando tu peque ha utilizado vocabulario sucio, para luego decirle “No hables así”?  Si así es, probablemente ya te has dado cuenta que como consecuencia se expresa aún con más vocabulario sucio. ¿Por qué? Porque a los peques les FASCINA hacer reír a la gente y hacer reaccionar a los padres de familia. No van a recordar lo que se les pide que hagan, sino el hecho de que se rieron.  Algunas veces el lenguaje corporal dice algo diferente que nuestras palabras y los peques se confunden cuando pasa esto.

Intenta:

  • Mantener tus reacciones a lo mínimo cuando haya comportamiento o lenguaje inadecuados.
  • Ser específico acerca del comportamiento inaceptable y lo que te gustaría que hicieran como alternativa: “Layla, nosotros no usamos palabras sucias. En vez de hacer eso, exprésate con buenas palabras”.
  • Al dar instrucciones, evita gritarle desde la otra habitación o desde lejos.
  • Con muchos peques, para que pongan atención es necesario bajar al nivel de su altura, hacer contacto visual, solicitar lo que deseas ver y llegar a un acuerdo.

Mantener la calma e instruir

En tanto los peques van haciéndose mayores, van desarrollando más destrezas para seguir instrucciones. Sé paciente con los menores y los peques que necesitan guía extra. Hay tanto qué aprender acerca de cómo funciona el mundo y cómo manejarse dentro de él. ¡Con tu ayuda, los peques serán respetuosos y cooperadores!

Triple P – Programa de la Crianza Positiva

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Este artículo te lo brinda Parenting Now!- Educadoras en el área de la crianza y autoras Amanda Bedortha, Claire Davis y Lynne Swartz y la consultora Jay Thompson (andupdatemywebsite.com). Parenting Now! siente una gran pasión por las familias felices y sanas. Para obtener más información sobre Parenting Now! Visita su sitio web (https://parentingnow.org/) o comunícate con nosotros a info@parentingnow.org