Un largo recorrido

Ya has pasado por las alegrías, los retos y los ajustes que se llevan a cabo al tener un nuevo bebé – la primera sonrisa y las noches sin dormir, la primera vez que dice “mamá” y el dolor de la dentición. Ahora que ya asiste al preescolar o el kindergarten, puedes dejar de lado el estrés de ser un nuevo padre de familia y los retos de cuidar a un bebé, ¿cierto?

Como todo padre te dirá, todas las etapas de la crianza tienen alegrías y retos…y estrés. Una encuesta en el 2010 de la Asociación Americana de Psicología encontró que el 73 por ciento de los padres reportan las responsabilidades familiares como una fuente significativa de estrés.

El estrés

El estrés no siempre es malo para ti (o tus hijos). Tu cuerpo reacciona a veces con estrés para que sigas tu ritmo, como cuando tu respiración y frecuencia cardíaca se hace más rápida. Algunas veces eso es lo que necesitas para poder salir por la puerta si ya vas retrasado o estás a punto de realizar algo. Pero si constantemente te sientes estresado y te preocupas por todo diariamente, tu salud sufrirá. Los signos de estrés incluyen:

  • Problemas para dormir, mantenerse despierto o dormir demasiado.
  • Fumar o consumir drogas en exceso, incluyendo alcohol.
  • Comer excesivamente, no comer lo suficiente o comer mal.
  • No tener paciencia con tu hijo con frecuencia.
  • Dolores frecuentes de cabeza y estómago.
  • Sensación de desesperación o falta de esperanza.
  • Falta de energía.

Entendiendo el estrés

Una buena manera para comenzar a lidiar con el estrés es entendiendo qué actividades o ambientes aumentan tu estrés.

  • ¿Te sientes más abrumado a ciertas horas del día?
    • Trata de planificar tu día de manera que puedas descansar durante los momentos más estresantes del día. Si por ejemplo es cuando recoges a tu hijo de la escuela, entonces trata de:
      • Poner en práctica algunos ejercicios de autocuidado, tales como algunos ejercicios de respiración o escuchar canciones que puedan calmarte.
      • Hacer una caminata de cinco minutos (o más larga) con tu hijo después de la escuela. El aire fresco y el ejercicio les hará bien a los dos.
  • ¿Tu respiración aumenta cuando sientes que estás por llegar un par de minutos tarde?
    • Planifica tu horario con tiempo extra para los sucesos inesperados.
    • Prepárate para el trabajo y la escuela la noche anterior. Prepara los almuerzos y deja la ropa y las mochilas listas.
  • ¿La sala de lectura de la biblioteca te hace sentir atrapado e incómodo?
    • ¿Hay otro lugar de lectura de libros al que puedan ir?
    • ¿Alguien más puede llevar a tu hijo a la hora de lectura de libros de la biblioteca?
  • ¿La tercera taza de café te da energía pero también te está haciendo sentir ansiedad?
    • Trata de tomar café descafeinado, té verde, un licuado de alta proteína, nueces u otro bocadillo saludable.
    • Si tienes tiempo, siéntate y descansa, o toma una siesta breve de 15 minutos.

No hay mejor medicina que la prevención

Nadie, especialmente los padres, puede evitar sentir estrés. El hacer un poco de tiempo cada día para apreciar y disfrutar a tu familia puede ayudar a prevenir algo de tu estrés. He aquí algunas ideas adicionales:

  • Sé realista
    • ¿De verdad piensas que puedes terminar todo lo que tienes en la lista?
    • Dale prioridad a algunos de los puntos de la misma y deja el resto para otra ocasión o pide ayuda.
    • Considera hacer un plan para cuando las cosas no resulten tal como lo habías planeado; una cola larga en el supermercado o tu hijo necesita atención extra después de un día pesado de escuela.
  •  “Escoge tus batallas.”
    • ¿Vale la pena llevar a tu hijo contigo al supermercado si sabes que casi siempre se la pasa mal y tú pierdes la paciencia?
      • ¿Puedes ir cuando está en la escuela o en otra actividad?
      • ¿Puedes ir en la noche mientras está dormido y tu pareja está en casa? Las tiendas por lo regular son menos concurridas en la noche y te pueden ofrecer un poco de descanso o distracción.
  • Una cosa a la vez
    • Lo menos que necesitas es estresarte tratando de reducir tu estrés. ¡Prepárate para el éxito!
      • No trates de empezar yoga, o cambiar tus hábitos alimenticios en la misma semana.
      • Empieza con unos minutos de yoga un par de días a la semana. Sigue así hasta que se convierta en un hábito antes de comenzar otra actividad reductora de estrés.

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Cuando el estrés te llega

  • ¿El estrés te está haciendo tener menos paciencia con tus hijos?
    • Tómate el tiempo para hacer algo positivo y divertido con ellos.
    • Jueguen un juego. Salgan a caminar y observa lo alegres que saltan los charcos. Te recordará su dulzura y la conexión de amor que sientes por ellos.
  • ¿Mucho estrés?
    • Trata de incluir tiempo con tu pareja o amigos. Contar con alguien con quien puedas conversar, quejarte o reírte hará maravillas en tu vida.
    • ¡Únete a un grupo de crianza! Conversar con otros padres de familia puede reducir el estrés y te puede ayudar a hacer amistades nuevas que puedan ver todas las etapas y las edades de tus hijos.
    • ¡Movilízate! La actividad física es un gran calmante para el estrés.
  • Date prioridad, aún si es difícil hacerlo cuando eres padre de familia.
    • Levántate 15 minutos antes y disfruta del silencio frente a una taza de té antes de despertarse tu hijo y antes de que todos necesiten alistarse.
    • ¿Vas de compras sin tus hijos? Estaciona tu coche lejos de la tienda. Caminar y estar afuera te dará un poco de espacio y será bueno para tu salud física.

Por último, pero no menos importante…

Muchas familias viven en situaciones que generan estrés adicional debido a la discriminación, la desigualdad, los bajos ingresos, la falta de servicios para satisfacer sus necesidades, etc. Si las circunstancias de tu vida te están creando mucho estrés, busca recursos individuales o comunitarios que sean seguros y solidarios para que puedas recibir apoyo.

Si continúas luchando contra el estrés y éste interfiere con tu vida y tu capacidad de ser un buen padre o una buena madre, comunícate con un profesional. Habla con un médico o consejero para ver lo que te pueden recomendar.

El estrés se puede manejar

No importan las circunstancias, nadie vive sin estrés, especialmente los padres de familia. En la vida se espera cierto estrés, pero en demasía puede crear serios problemas. Lidia diariamente con tu estrés utilizando herramientas preventivas para que tanto tú como tu hijo crezcan y construyan una relación de amor saludable.