La supervisión del tiempo frente a las pantallas

Te encanta tu programa favorito, tu teléfono inteligente, el libro que pasas leyendo en tu tableta y jamás podrías trabajar sin tu computadora. ¿Por qué no permitirle a tu peque el tiempo que desee frente a una pantalla también?

¡No es solamente el tiempo de pantalla de tu peque!

Así como es importante crear límites del tiempo que tu peque pasa frente a las pantallas, no olvides que también a ellos les afecta la cantidad que tú pasas frente a tus pantallas. Si siempre pasas tiempo frente a una, tu peque puede frustrarse o enojarse y tratar de recibir atención mediante comportamientos negativos. Apaga las pantallas cuando interactúes con tu peque. Esto también le dará un ejemplo de cuando es bueno pasar tiempo frente a las pantallas y cuando no.

Como padre de familia, es importante tomar decisiones de manera activa respecto al tiempo que los peques pasan frente a una pantalla.

Tomar este tipo de decisiones no sólo es difícil para los padres de familia, sino incluso para la Asociación Americana de Pediatría (AAP).

Esto sugiere la AAP:

En el 2015 la AAP recomendó que los niños menores de dos años no se expusieran frente a las pantallas y para los mayores de dos años recomendó no más de dos horas por día.

En tiempos recientes, la AAP indicó que esas recomendaciones ya no tienen sentido en nuestro mundo digital y tiene como plan dar a conocer una nueva guía al respecto este año.

Por lo pronto, continúan aconsejando a los padres a que pongan atención al tiempo digital de sus hijos. Hay que recordar que los niños aprenden mejor mediante la interacción con sus padres y el mundo que les rodea, y no con una pantalla.

El tiempo de permanencia frente a una pantalla es pasivo y requiere de poca o ninguna participación activa por parte del niño. No importa qué tan colorido, imaginativo, o interactivo sea, ¡nada sustituye la interacción en persona!

Las cinco preguntas clave para decidir las reglas de la familia en cuanto a la permanencia frente a las pantallas son:

 ¿Quién?

Considera las necesidades individuales de tu peque:

  • Edad: A los niños de cinco años les gustan los juegos que tienen que ver con letras, mientras que a los de dos años les fascinan los colores. Por lo regular, los cuentos cortos y los juegos simples resultan mejor.
  • Etapa de desarrollo: ¿A tu peque le emocionan los cuentos de fantasía? Un libro de cuentos en línea o un juego relacionado con las hadas podrían ser los adecuados.
  • Personalidad: ¿Le gustan las interacciones constantes o mucha tranquilidad? Considera su personalidad cuando escojas sus actividades.
  • Cambios: En diferentes ocasiones, tu peque necesitará ya sea más, o menos límites de permanencia frente a una pantalla.
  • La familiaridad y la repetición pueden ser reconfortantes y educativas, o igualmente aburridas. Las actividades nuevas pueden despertar nuevos intereses o provocar ansiedad. Los cambios pueden ocurrir todas las semanas – ¡o incluso en un mismo día!
  • Tiempo para la familia: Skype, Viber u otras aplicaciones de video y chat pueden ser importantes para las familias con padres o madres en el servicio militar, o las que viajan mucho, o para las familias en las que algunos de sus miembros viven lejos; como los abuelos. Ver y escuchar a un miembro de la familia en la pantalla ayuda a mantener la relación y puede llegar a ser un alivio, incluso para los niños muy pequeños que extrañan a su familia.

 ¿Qué?

Esta puede ser la pregunta clave más difícil. Un estudio encontró que el 58% de más de las 80,000 aplicaciones educativas existentes el App Store de Apple van dirigidas hacia los niños pequeños y hacia los del preescolar. ¡Uff!

  •  ¡Echa un vistazo! ¡Las recomiendan las personas u organizaciones en que confías? ¿Es la única recomendación que se vende en ese lugar? Pide la opinión de tus amigos, maestros, bibliotecarios u otras personas.¿Tiempo de estar juntos? Es muy diferente que tu peque esté mirando una caricatura en otra habitación, a que tú y tu peque estén jugando juntos un juego en línea.
  •  Oportunidades. Participa con tu peque cuando está frente a una pantalla. Hazle preguntas que aumenten el vocabulario, tal como ¿Qué ves?, o durante un juego, ¿Cómo se llama ese animal? para conversar sobre la idea de tomar turnos.
  • ¡No solamente te mantengas sobre tu asiento!  ¿Alguno de los personajes de la pantalla está saltando? Párate y salta tú también, tal como lo hace el personaje.
  • Conecta el tiempo de permanencia en la pantalla con el mundo que les rodea. ¿Miraron un video que trata sobre los peces? Caminen por el río y hablen de los pescados que se pueden encontrar en el río Willamette.

 ¿Cuándo?

Muchos se preguntan sobre el momento en que es oportuno estar frente a la pantalla y por cuánto tiempo es aconsejable. Decide lo que sea mejor y lo que esté de acuerdo con tus valores y estilo de vida.

  •  El panorama completo: ¿Qué porcentaje del día (o semana) pasa frente a las pantallas y qué cantidad de tiempo juega con juguetes, al aire libre, interactuando con los demás, etc.? Piensa en todo lo que hace, no solamente el tiempo de permanencia frente a una pantalla. No olvides que tu peque también pasa tiempo frente a una pantalla con sus amiguitos, en la guardería o en otro lugar.
  • Los límites son importantes – Decide qué límites tienen más sentido para tu peque y tu familia.
  • Las horas de comer y de irse a la cama son los momentos en los que se dice que es mejor apagar las pantallas. Las horas de comer son excelentes para interactuar con la familia. Algunos estudios sugieren que las pantallas durante la hora de irse a la cama interfieren con el sueño de los niños.
  • Después de la cena o en la mañana durante los fines de semana las películas o juegos en línea pueden ser una buena actividad familiar.

 ¿Dónde?

¿En todas partes? Algunas familias, por ejemplo, han tomado la decisión de no tener

  • pantallas en los dormitorios.
  • ¿Fuera de casa? ¿Estás decidiendo a qué guardería o preescolar inscribir a tu peque? Pregunta sobre el tipo de programas en pantalla y el tiempo que le dedican.   La cantidad de permanencia frente a la pantalla que pasa fuera de la casa puede influenciar lo que decidas para las reglas de tu casa.

Las pantallas pueden ayudarle a aprender, a crear relaciones familiares más fuertes y pueden ser divertidas y entretenidas cuando hay un equilibrio entre ese tiempo y otro tipo de juego, actividades al aire libre e interacciones con la familia y amigos. Crea el balance correcto usando las cinco preguntas clave para ayudar a tu peque a ser un conocedor inteligente de la tecnología.

Ayuda para seleccionar la aplicación correcta entre otras cosas…

Además de los amigos, bibliotecarios y profesores, hay algunos sitios confiables que te pueden ser útiles a la hora de tomar decisiones sobre cuáles serán las mejores. Commonsensemedia.org, por ejemplo, proporciona clasificaciones por edad, clasificación educativa y comentarios de películas, juegos, aplicaciones, programas de televisión, sitios web, libros y música. También tienen un blog para ayudar a los padres de familia con cuestiones sobre la crianza de niños en la “era digital”.