Durante el embarazo, algunos de tus amigos y familiares quizás hayan compartido  historias sobre lo que es sentir “amor a primera vista” al primer momento de conocer a su recién nacido o al tener esa “conexión instantánea”.

Como si esto no fuera lo suficiente, las películas y los programas de televisión tienden a mostrar a las nuevas mamás en plena dicha después del parto, de vuelta con sus cuerpos normales y con todo y casa limpia.

Por supuesto, esta no es la realidad por la que pasan la mayoría de las mamás nuevas. Alrededor de 2/3 de las mamás nuevas y alrededor del 15% de los papás informan haberse sentido emocionalmente frágiles o bloqueados dentro de los primeros 10 días del nacimiento de su bebé. Para el tercer día, se sienten especialmente llorosos y se molestan fácilmente. Esto se conoce como tener “depresión posparto”. Los mayores contribuyentes a estos sentimientos incluyen:

  • Cambios hormonales de una caída de los niveles de estrógeno y progesterona.
  • El estrés del parto.
  • La falta de sueño.

Además, las emociones de convertirse en padres de familia se ven afectadas por:

  • Aprender a cuidar a un nuevo bebé.
  • Las demandas familiares y las tareas domésticas.
  • Descubrir que la paternidad es diferente de lo que se esperaba.
  • Falta de apoyo de amigos o familiares.
  • Sentimiento de pérdida del antiguo estilo de vida.
  • Cambios físicos debido al embarazo y la lactancia.

La buena noticia es que la depresión posparto por lo general es temporal y existe ayuda poniendo en práctica algunas técnicas de autocuidado.

Establecer expectativas realistas

Con un nuevo bebé, tu día se limitará a alimentarle, cambiarle los pañales, tranquilizarle, y limpiar las regurgitaciones que arrojará sobre las prendas limpias que te acabas de poner, una y otra vez.

No esperes que podrás mantener la casa como lo hacías antes de la llegada de tu bebé. No tengas miedo de pedirle ayuda extra a tu familia o amigos durante este tiempo. Las primeras dos semanas después del nacimiento, el trabajo de mamá es alimentar al bebé, cargarlo y descansar.  Su papá  o tu compañero u otras personas de apoyo están allí para cuidar de ti. Cuando te sientas a alimentar al bebé, tu pareja puede traerte comida y algo para beber. Si estás amamantando, esto te ayudará a mantener tu fortaleza y producción de leche.  Si tus amigos o la familia se ofrecen para ayudar, ¡tómales la palabra! Recuerda que no se ofrecerían si realmente no quisieran ayudar.

Ten en cuenta que tu bebé será pequeño sólo por corto tiempo.   Deja los proyectos grandes como limpiar el garaje para después y enfócate solamente en las tareas del día a día.

A medida que avanzan los días, tú y tu bebé establecerán una rutina, e irás ganando confianza en tus habilidades para la crianza.

Cuídate

Es fácil dejarse llevar por el cuidado de tu bebé. Muchos padres de familia nuevos olvidan que sus propias necesidades son tan importantes como las de su bebé. Cuando sea posible:

  • Duerme cuando el bebé duerme.
  • Sal a caminar o sal de la casa para hacer ejercicio. Se ha demostrado que la luz del día y el aire fresco elevan el estado de ánimo.
  • Tómate unos minutos del día para respirar profundo y relajarte. Mira a tu alrededor y vive el momento con todos tus sentidos. Formar hábitos de esta naturaleza aumenta el bienestar personal.

Otro aspecto que se pasa por alto fácilmente cuando se está criando a un bebé es mantener la conexión con la pareja. Después de las primeras dos semanas, cuando no sea tan difícil salir de la casa, elije algunas fechas en el calendario para organizar el cuidado de tus peques y así puedas pasar tiempo junto con tu pareja. Si no puedes dejar al bebé por algunos minutos, planifica una velada en casa o deja que la abuelita lo cuide mientras ustedes caminan alrededor de la cuadra. Si tienes un pasatiempo que disfrutas, trata de encontrar tiempo cada día para seguir haciendo lo que te gusta. Ya sea yoga, jardinería o hablar con amistades, tómate un tiempo para mantener y actualizar el lado “personal” de tu vida.

Socializa

Conocer a otros padres de familia con peques de edad similar es una excelente manera de hacer nuevos amigos y hablar con otros adultos que “entienden” lo que conlleva la crianza de los hijos recién nacidos. Conéctate con otros padres por medio de Parenting Now!’s Baby Connection o Incredible INFANTs. Para obtener una lista completa de recursos para padres de familia, visita: http://resources.parentingnow.org.

Háblalo

Es fácil sentirnos solos en nuestros pensamientos y sentimientos, o preocuparnos por lo que dirán los demás si nos abrimos y comentamos sobre nuestras luchas internas. Pero pasar por la depresión posparto es mucho más común de lo que pensamos. Si sientes tristeza o depresión, no te lo guardes. Coméntaselo a tu pareja, a un miembro de la familia de confianza o a un proveedor de atención médica para recibir el apoyo que necesitas.

WellMama, una organización de apoyo posparto en esta localidad, sugiere que las nuevas mamás busquen ayuda cuando:

  • Sus síntomas afectan la relación con su bebé y su familia.
  • Sientes soledad, vergüenza, o si el apoyo de los familiares y los amigos no es suficiente.
  • Crees que las cosas están empeorando, no mejorando.

Si tienes algunas dudas sobre tu estado emocional o síntomas, llama a tu proveedor de atención médica; WellMama al 1.800.896-0410; o a  Postpartum Support International al 1.800.944-4773 para obtener asistencia e información gratuita de ayuda.