Ser madre o padre y manejar una familia puede ser a veces bastante estresante. Las noches sin dormir con un recién nacido, los niños pequeños que tienen molestias o un brote de alguna enfermedad pueden poner a prueba la capacidad de los padres de familia para manejar los momentos difíciles con gracia y facilidad.

Si bien estos momentos son generalmente pasajeros – los niños terminan por dormir toda la noche; los pequeños aprenden a regular sus emociones; las enfermedades se alivian — el estrés constante no deja de sentirse. Es importante reconocer algunas de las señales que muestran que puedes estar teniendo dificultades para sobrellevar las exigencias que conlleva la crianza.

Cómo reconocer las señales de advertencia

Frustración: La vida está llena de grandes y pequeñas frustraciones (se derrama la leche, el carro se descompone, las llaves de la casa se pierden, etc.). Es la forma en que manejamos estas situaciones lo que nos dice acerca de nuestra salud emocional. Si con frecuencia te frustras con tu peque y le respondes de mala gana, ya sea con enojo, sarcasmo u otras reacciones poco amables, puede ser el momento de incorporar algunas técnicas que te puedan ayudar con la frustración que sientes.

Antes de responder a una situación frustrante, haz una pausa por un momento y:

  • Respira de manera profunda. Respira lentamente por la nariz hasta que el vientre se llene de aire. Imagina un globo que se está llenando de aire; haz una pausa antes de exhalar lentamente por la nariz o por la boca. Mantén la respiración lenta y constante. Respira a través de los músculos para ayudar a reducir la tensión de todo tu cuerpo
  • Reemplaza los pensamientos que no son útiles con afirmaciones positivas: Anula el pensamiento negativo (como el “¡No puedo hacer nada bien!”) con más afirmaciones útiles como “Hoy fue muy difícil, pero lo superé, mañana será más fácil”.

Todos hemos tenido momentos vergonzosos en público con nuestros peques. Desde pañales explosivos y bajadas inesperadas de leche, hasta ver que tu peque se quita la ropa y se exhibe desnudo en público, es seguro decir que los momentos vergonzosos son parte del curso de la crianza de los hijos. La hora de preocuparte llega cuando tus sentimientos de vergüenza se extienden más allá de esta situación cotidiana, como sentir que te juzgan o avergonzarte del comportamiento de tu peque e incluso de tu propio comportamiento. A continuación se encuentran algunas ideas que puedes poner a prueba en estos precisos momentos:

  • Habla con tu peque sobre la forma en que se comporta: si está repitiendo un comportamiento que es necesario que cambie, habla con él o con ella sobre el tema antes de que este comportamiento suceda. Si ocurre habitualmente en público o en presencia de los demás (como en una reunión familiar), prepárale mediante una conversación que trate de tus expectativas. Dile lo que has notado y por qué es inaceptable que haga esto, y dale tu apoyo para que tome una mejor decisión. Y, por supuesto, ¡felicítale cuando veas que está tratando de hacer lo mejor que puede!
  • Desarrolla una estrategia de afrontamiento que puedas usar cuando comiences a sentir vergüenza. Esto podría incluir respirar de manera profunda, cortésmente retirarte de la situación junto con tu peque, usar un pensamiento de afrontamiento (“Esto es solamente por una etapa, ya va a pasar.”) o disolver la situación con una broma.

Temperamento: La pérdida frecuente del temperamento puede ser una señal de que estás pasando por una cantidad fuerte de estrés. Si notas que cuando ocurren sucesos cotidianos, tales como el que tu peque haya perdido sus zapatos justo a la hora de salir tarde de la casa o si está por derramar su taza en la mesa, y que aumenta rápidamente tu estrés, entonces es un buen momento para encontrar estrategias para poder hacerle frente al estrés y el enojo.

  • Identifica las principales fuentes de estrés en tu vida y haz un plan. Por ejemplo, si las mañanas son estresantes debido a que siempre llegas tarde a tu trabajo, busca maneras de hacer que tu rutina durante la mañana sea más fácil.  Por ejemplo, un día antes prepara el almuerzo y la ropa que te vas a poner la mañana siguiente.
  • Sé consciente de la manera en que le hablas a tu peque. Si lanza su taza al otro extremo de la habitación, haz una pausa y respira antes de responder. Habla con voz calmada y clara para explicar el comportamiento que te gustaría ver.
  • Busca maneras de reducir el nivel de estrés durante el día: Sal a caminar, lee un libro, haz ejercicio, medita, explora la naturaleza. Recuerda lo que es básico para ti y tus peques: comer bien y con regularidad, beber mucha agua, descansar lo suficiente y alimentar el buen sentido del humor.

Estado de ánimo: Es normal a veces sentirse abrumado por las exigencias que conlleva la crianza, pero si sientes que no hay esperanza o que estás fuera de control, entonces será hora de buscar ayuda. Una nueva investigación muestra que la depresión posparto puede extenderse mucho más allá de la infancia y que es común que muchos padres de familia sientan depresión y ansiedad.

  • Busca un proveedor de atención médica que reconozca tus sentimientos y te apoye.
  • No eres la única persona que se siente de esta manera. Busca en el directorio de recursos para familias  Resources for Families Directory el apoyo que necesitas; ya sea apoyo para la alimentación de tu bebé, bienestar posparto, líneas telefónicas de ayuda, etc.
  • Convérsalo con alguien. Una de cinco mamás pasan por una depresión posparto. Ahora sabemos que los padres y la pareja de crianza también pueden pasar por una depresión posparto. Mientras más hablemos sobre esto como sociedad, menos estigma existirá. Conversa honestamente sobre lo que estás sintiendo con alguna amistad o familiar con el que confíes . Lo más probable es que esta persona ya haya pasado lo mismo o quizás esté atravesando los mismos desafíos que tú.

Reconocer cuando hay un problema es uno de los primeros pasos para mejorar sus habilidades para la crianza. Para obtener mayor orientación sobre cómo desarrollar estrategias para sobrellevar el estrés, considera unirte a un grupo de padres de familia como  Make Parenting A Pleasure  (Haz de la crianza un placer). Para obtener una lista de los grupos de padres de familia que se reúnen en el condado de Lane, visita  lanekids.org.

Triple P – Programa de la Crianza Positiva

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Si tu peque y tú son miembros del Plan de Salud de Oregón (OHP) por medio de Trillium Community Health Plan, puedes recibir Triple P en línea de forma gratuita al completar el formulario a continuación. Un miembro del personal de Parenting Now! te enviará un código de acceso dentro de las 24 horas y podrás comenzar a utilizar el programa de inmediato.  Para obtener mayor información sobre el programa visita:  LaneKids Triple P homepage.

Este artículo te lo brinda Parenting Now!- Educadoras en el área de la crianza y autoras Amanda Bedortha, Claire Davis y Lynne Swartz y la consultora Jay Thompson (andupdatemywebsite.com). Parenting Now! siente una gran pasión por las familias felices y sanas. Para obtener más información sobre Parenting Now! Visita su sitio web (https://parentingnow.org/) o comunícate con nosotros a info@parentingnow.org