Las vacaciones son un momento emocionante para los peques. Las luces, los sonidos, la abundancia de galletas de azúcar. . . ¡La emoción se siente!

Sin embargo, para los pequeños, el cambio de la rutina, la emoción de los juguetes y los nuevos estímulos pueden generar altibajos emocionales que incluyen más rabietas, pero con algo de planeamiento y preparativos, puedes ayudarle a regular sus emociones durante este tiempo del año.

¿Es un “simple fastidio” o es algo más?

Los fastidios pueden ser una de las partes más difíciles de criar niños pequeños. Pero, si bien es un desafío para nosotros, los fastidios son un signo normal de desarrollo. Para algunos pequeños que aún están desarrollando sus habilidades lingüísticas, las molestias o fastidioso resultan por no poder comunicar lo que necesitan. Para otros peques, es simplemente porque no recibieron lo que querían. Los pequeños desean sentir algo de control e independencia en este gran mundo y pueden frustrarse fácilmente cuando sus padres o cuidadores se mantienen firmes en los límites que han establecido.

Por lo general, los fastidios incluyen:

  • Lloriqueo sin una ninguna causa obvia, como el estar herido o enfermo
  • Gritar
  • Patear o tirarse al suelo
  • Morder y / o golpear
  • Contener la respiración

Si tu peque ha tenido altibajos emocionales últimamente, observa y evalúa lo que está sucediendo en su vida:

  • ¿Se ha enfermado últimamente, o se está recuperando de alguna enfermedad?
  • ¿Está pasando por un crecimiento acelerado y se siente con más hambre?
  • ¿Le estarán creciendo las muelas?
  • ¿Ha empezado a ir al preescolar o la guardería?
  • ¿Han habido cambios en su rutina? ¿Tal vez un cambio de niñera?
  • ¿Ha empezado a ir al baño?

Estas son todas las cosas que podrían afectar el temperamento de tu peque y causar más trastornos de lo habitual. T. Berry Brazelton en Touchpoints describe como típico al período de desregulación emocional, justo antes de un gran aumento en su desarrollo. Al agregar a esto, la emoción y el caos de las vacaciones, da como resultado un par de meses difíciles.

Disminuyendo los fastidios

Con un poco de planeación es posible reducir la tensión emocional de los peques en esta época del año. A principios de mes, puedes planificar las actividades de las vacaciones que deseas hacer con tu peque y espaciarlas de una manera que no lo abrumen. Además, podrías:

  • Tratar de mantener la rutina habitual de tu peque durante las comidas y los horarios de dormir.
  • Evita planificar salidas largas cuando esté cansado o tenga hambre.
  • Durante el transcurso del día, hazle saber lo que estás haciendo y lo que puede esperar.
  • Lleva contigo muchos bocadillos y agua. Evita los bocadillos y las bebidas azucaradas.
  • Evita planificar demasiadas actividades para un solo día.
  • De ser posible, alterna las visitas familiares.
  • Las fiestas grandes pueden ser bastante abrumadoras para los peques, así que mantente cerca de tu peque para hacerle sentir cómodo. Tomen descansos, como salir a caminar afuera, cuando sea necesario.
  • Evita las actividades que requieran esperar en largas filas, o lleva algunas actividades que pueda hacer tu peque para disminuir el aburrimiento mientras espera.
  • Asegúrate de que haga mucho ejercicio y pase tiempo afuera todos los días. ¡Abríguense y salten en los charcos!

Formas de dirigir los fastidios

A pesar de tus mejores esfuerzos, es probable que de vez en cuando tengas que lidiar con algunos arranques de fastidio de tu peque, y la forma en que respondas ante estos dependerá de su origen o causa.

En algunos casos, es tan simple como hacerle sentir más cómodo y atender necesidades básicas, tales como ofrecerle un bocadillo o acostarle para duerma la siesta. En otros casos, puede fastidiarse de que le digan “no” o que se le pida que haga algo que no quiere hacer. En estos casos, haz el intento de ignorarle de manera planificada, que implica ignorar deliberadamente el fastidio hasta que deje de hacerlo. Una vez que haya dejado de mostrar su fastidio, ofrécele muchos elogios y caricias adicionales. También puedes elogiarle verbalmente para controlar sus emociones diciendo: “Lograste calmarte. Estoy orgullosa de ti.

Cuando nombras la emoción que siente tu peque, validas su experiencia. Podrías decirle: “Sé que estás enfadado por no recibir más dulces, pero mi trabajo es enseñarte a mantener tu cuerpo sano“. Valida sus sentimientos y dile la razón por la cual limitas los dulces que se come. Luego, enséñale habilidades para calmarse, como, “Vamos a respirar hondo varias veces.” o “¿Quieres que te de un abrazo?”

Podrías también:

  • Retírale de la situación, como cuando está en una tienda donde se le antoja un juguete o una golosina. Ofrécele la opción de calmarse en una banca o en el auto.
  • Quítale un privilegio, si es necesario.
  • Ofrécele una distracción o una alternativa cuando tengas que decirle “no”, como por ejemplo, “No podemos comprar un carrito de carreras hoy, pero cuando lleguemos a casa, ¡hagamos una pista y juguemos a las carreras con tus carritos!”
  • Ofrécele un abrazo suave pero firme.

Todo está bien

Durante los momentos intensos de fastidio, intenta recordar que esta fase de su infancia no durará para siempre, y que no tiene que ver contigo. Mantén la calma, al mismo tiempo que le ofreces tu cariño, también sé firme durante estos momentos difíciles.  Verás que los dos sobrevivirán durante las vacaciones decembrinas y prosperarán durante los primeros años de su vida.

 

Triple P – El programa de la crianza positiva

¿Te interesa recibir más consejos sobre la buena crianza? ¡Triple P en línea podría ser para ti! Este programa en línea para los padres de familia te permite tomar una clase sobre la crianza directamente en la comodidad de tu hogar, en una cafetería o en cualquier lugar que desees.

Si este programa es de todo tu interés, envía el formulario a continuación y la información sobre los próximos pasos se te enviará directamente a tu bandeja de entrada. Para recibir mayor información sobre este programa haz clic aquí.