Ya que el nuevo año escolar se aproxima, las familias se preparan para días muy ocupados por delante. Con las mañanas agitadas y largos días en la escuela y el trabajo – junto con tareas escolares, actividades por la tarde y compromisos sociales – no es de extrañar que muchas familias batallen para encontrar un momento para conectarse y enfocarse entre sí.

Sin embargo, sabes que cuentas con un “momento familiar” establecido a la hora de la cena, es una oportunidad perfecta para conectarse entre sí. Cuando estableces como un ritual y tradición la hora de la comida junto con tus peques, la familia se beneficia. Investigaciones recientes dicen que la hora de la cena en familia trae efectos positivos tanto en peques, padres y madres. Aparte de tener una buena comunicación y crear lazos familiares, la hora de la comida puede ayudar a disminuir la tasa de depresión infantil, reduce el riesgo de embarazos adolescentes y abuso de sustancias, incrementa el vocabulario en tus peques y mejora la autoestima y el éxito académico.

Para aprovechar al máximo los momentos familiares en unidad, te ofrecemos algunas sugerencias para tener tiempos de comida exitosos.

Establece expectativas realistas

Empieza por fijar la hora de la comida como un hábito familiar mientras tus peques son bebés. Considera lo que es realista para tus horarios y para la edad y personalidad de tus peques.

  • ¡Espera el desorden! Cuando tus peques son muy jóvenes y están aprendiendo a comer o a sentarse en la mesa, habrá derrames y desastres. Prepárate para eso:
    • Pon una lona, una cortina de baño o una toalla debajo de donde se sienta tu peque para poder limpiar con mayor facilidad.
    • Ten una toalla húmeda para limpiar manitas y caritas. Juega mientras les limpias lo que esté sucio.
    • Aún los peques un poco mayores tendrán derrames. Trata de guardar la calma y enséñale a tu peque cómo limpiar el desorden. Ayúdale, pero trata de evitar hacer todo el trabajo.
  • Premia a tu peque cuando tenga éxito – como cuando tome agua de una taza sin derramarla. Enséñale a poner su taza en la “zona segura” (entre 10 y 12 delante de su plato).
  • Considera el tiempo en que tu peque puede mantenerse en el asiento. La frase conocida “calidad sobre cantidad” se aplica aquí. No hagas que tu peque se siente a la mesa por más tiempo del que puede tolerar. Elogia la acción de sentarse pacientemente mientras la familia empieza la cena. Puedes empezar por sentarle durante 10 minutos y gradualmente incrementar el tiempo que esperas que tu peque se siente contigo. Incluye a tu peque en la conversación y asegúrate de que su tiempo en la mesa sea positivo.

En la mesa

  • Conversar en la mesa es parte de lo que hace la hora de la cena algo estupendo, pero asegúrate de que tu peque no interactúe demasiado que se olvide de comer. A los chiquitos y chiquitas les ayudará que les des indicaciones, como “¿Podrías por favor darle una mordida al pollo?” Balancea esto, sabiendo que es tu trabajo proveer alimentos nutritivos, mientras que el trabajo de tu peque es decidir cuánto comer.
  • No entres en conflictos de poder por un alimento en particular.
    • Tanto peques como adultos tienen gustos y disgustos por ciertos alimentos. Intenta ofrecer una variedad de alimentos sanos con porciones y texturas apropiadas para la edad. Tu peque podrá necesitar probar muchas veces, antes de realmente comer algún alimento. Muchos usan la estrategia de “una mordidita”, y luego tu peque podrá decir “no gracias” a los siguientes bocados.
  • Dale a tu peque probaditas de nuevos alimentos. No fuerces a tu peque a comer cosas que no le gustan, especialmente si es feliz comiendo diferentes opciones nutritivas. Pero ofrécele una amplia variedad de comidas – ¡tal vez te sorprenda cuando veas qué le gusta!
  • El gusto de tu peque se desarrolla y cambia. Cuando pase algo de tiempo, pídele que pruebe un alimento que antes había rechazado.
  • Utiliza diferentes colores, formas y tamaños en la comida para despertar el interés de tu peque.
  • No fuerces a tu peque a comer todo lo que está en su plato. Si ha comido suficiente cantidad de una comida saludable, déjale decidir si se siente lleno. Ayudando a tu peque a obedecer lo que su cuerpo le pide establecerás buenos hábitos alimenticios en su vida.

Tengan una rutina con la que la familia pueda contar

Fijen horarios específicos para comer en unidad que funcione para las agendas de cada quien y establezcan rutinas para antes y después de los alimentos. Aquí hay ciertas ideas que han funcionado para algunas familias:

  • Antes de cenar: Las pantallas se apagan a las 6:00. Laven sus manos. Tus peques ponen la mesa. La cena se sirve a las 6:30
  • Evita las botanas dentro de la hora anterior a la hora de comer. Aún las botanas saludables pueden interferir con la cena. Evita darles jugos o leche entre comidas; de hecho, el jugo ya no es recomendado para tus peques. Dales agua.
  • Pero asegúrate de que tu peque coma un bocadillo saludable más temprano durante el día para que no esté con hambre y de mal humor mientras espera la hora de la cena.
  • Después de la cena: Deberán llevar los platos a la mesa, hacer su tarea, podrán jugar, lavarse los dientes, leer libros para después ir a la cama.

Beneficios de comer en familia

Procura preparar el escenario para aprovechar al máximo la hora de comida cuando tus peques son chiquitos o chiquitas. Podrán aprender acerca de la responsabilidad, interacción social, modales, habilidades motoras, independencia, autocuidado y salud y ¡también de matemáticas!

A través de las comidas en familia tu peque puede:

  • Decir por favor y gracias cuando pida su comida.
  • Servirse algo de beber para si mismos o doblar las servilletas (habilidades motoras). Pon la leche en una jarrita que sea más liviana y que pueda agarrar con mayor facilidad.
  • Tomar decisiones – “¿Prefieres zanahorias o apio?” Dale dos opciones que tengas a la mano (en vez de solo “¿Quieres zanahorias?”)
  • Hablar de sentimientos y experiencias. Ayúdale a mencionar sus emociones y a expresarlas de forma correcta.
  • Escuchar a otras personas y esperar su turno para hablar.
  • Aprender acerca de formas y tamaños (matemáticas):
    • ¿Puedo agarrar la pieza más grande?
    • Me gusta el sándwich cuando está cortado en triángulos

Cuando tu peque crezca un poco más, también deberá involucrarse con la hora de la comida:

  • Ayudando a cocinar.
  • Sentándose en la mesa por períodos más largos de tiempo.
  • Teniendo conversaciones más profundas en dirección a temas sociales y políticos.

Familia, comida y diversión

En un mundo tan frenético podrás sentir como todo un reto el tener comidas en familia. Pero puedes programarlo al menos unos días a la semana y empezar cuando tus peques son bebés. Les darás un comienzo saludable encaminado a construir una relación positiva con la comida, con la comunicación familiar y mucho más.

Este artículo te lo brinda Parenting Now!- Educadoras en el área de la crianza y autoras Amanda Bedortha, Claire Davis y Lynne Swartz y la consultora Jay Thompson (andupdatemywebsite.com). Parenting Now! siente una gran pasión por las familias felices y sanas. Para obtener más información sobre Parenting Now! Visita su sitio web (https://parentingnow.org/) o comunícate con nosotros a info@parentingnow.org


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