No hay nada como tener un bebé activo, que rueda, gatea y juega alrededor, para que suenen las alertas de todos los peligros potenciales que existen en casa. De pronto cada mesa, planta, librero y aún una pieza de Lego se perciben como accidentes al acecho. Sin embargo con algo de planeación y el establecimiento de medidas de seguridad, tu casa puede ser un espacio seguro para jugar y explorar.

Tener un lugar seguro para que tu bebé se mueva y explore es fundamental para su desarrollo. Los bebés son curiosos acerca del mundo que los rodea y les fascina aprender en cada oportunidad. Proveer un espacio seguro para que tu bebé juegue, no solo enriquece su curiosidad, sino que también hace que el tiempo de juego sea menos estresante para ti – ¡en especial cuando tú no tienes que estar constantemente diciendo “no toques eso”!

El cuarto de juegos

Las distintas habitaciones en casa proporcionan diferentes retos al ejercer la paternidad, pues deben ser “a prueba de peques”.  Constantemente padres y madres encuentran peligros potenciales desde la perspectiva del bebé, quien anda sobre sus manos y rodillas gateando alrededor de la casa. Adicionalmente, crear una lista de quehaceres te ayudará a tener mejor organización.

A continuación se presentan algunos “tips” de seguridad habitación por habitación:

En la cocina:

¡Hay mucho por hacer y observar en esta área en pro de la seguridad de tus peques! Desafortunadamente, algunas de las cosas que se encuentran en la cocina no son muy seguras.  Mantén cualquier producto dañino fuera del alcance, ya sea en lugares altos o en armarios con llave. Esto incluye: objetos o utensilios filosos, cerillos, bolsas de plástico, cristalería, limpiadores domésticos y medicinas. Algunos otros tips de seguridad incluyen:

  • Voltear las manijas de las ollas hacia la parte trasera de la estufa
  • Tener un extinguidor a la mano
  • Cubrir las tomas de corriente
  • Almacenar la comida de mascotas fuera del alcance
  • Instalar gabinetes con candado y almacenar allí jabones y otros líquidos limpiadores
  • Ofrece a tu bebé el último cajón del gabinete o armario para jugar, estará lleno sólo con artículos seguros para él o ella

En la sala:

Asegúrate de que tu sala sea un lugar seguro para tu peque. Debes revisar los muebles y evitar los que son frágiles o inestables. A los bebés les gusta usar los muebles para jalar de ellos y agarrarse. Así que necesitarás asegurar muebles pesados como los libreros, afianzándolos con correas o anclas a la pared. Sería ideal que la televisión y equipo de video estuvieran fuera del alcance incluyendo los cables. Aquí algunos tips:

  • Instala un detector de humo
  • Cubre las esquinas agudas o filosas con protectores especiales de espuma
  • Quita cualquier planta venenosa de la casa
  • Cubre las tomas de corriente
  • Mantén los objetos pequeños de menos de 1,1/2 pulgada de ancho, como monedas, bocaditos de comida dura y botones, fuera del alcance (pueden provocar asfixia)

Puedes consultar una lista de plantas no tóxicas en:  http://www.ohsu.edu/xd/outreach/oregon-poison-center/upload/Non-Toxic-Plants.pdf

En el baño:

Si a tu bebé le encanta el agua y chisporrotea alrededor de la tina, toma precauciones extra asegurándote de que nunca estará solo o sola en el baño. Adicionalmente, para “echarle un ojito extra”, intenta con estos tips de seguridad:

  • Ajusta el calentador de agua a 140º F
  • Considera adquirir una guarda para el grifo
  • Pon candado en el gabinete de las medicinas
  • Mantén las rasuradoras y las tijeras fuera de alcance
  • Usa una tapa con seguro para el excusado, así mantendrás algunas manitas juguetonas fuera de él
  • Mantén la puerta del baño cerrada aunque no esté en uso

En la habitacion:

Si tu peque ya está en su propio cuarto, inspecciona el área y asegúrate de que tenga a la mano solo juguetes seguros para usar  – no siempre es fácil cuando hay hermanos o hermanas mayores en escena. Como regla general, cualquier objeto que quepa a través de un tubo de papel de baño es considerado como riesgoso por provocar asfixia. Retira los Legos pequeños, las canicas o los carritos de la habitación e invita a los demás peques mayores a usar esos juguetes en otras áreas de la casa o cuando haya supervisión de un adulto. Es también una buena idea revisar los juguetes para detectar defectos o partes rotas o averiadas. Otros tips de seguridad son:

  • Instala un detector de humo
  • Mantén la cuna del bebé lejos de la ventana
  • Cubre las tomas de corriente
  • Pon los artículos para cambiar pañales cerca del cambiador
  • Cubre las esquinas filosas o agudas

La seguridad afuera:

Mientras el clima va calentando el ambiente, es tentador pasar el mayor tiempo posible tomando el sol. Recuerda que los bebés y los peques tienen una piel increíblemente sensible. Si tu bebé es menor a 12 meses, limita el contacto directo con la luz solar y considera el uso de sombreros  y protector solar, y busca lugares con sombra para estar. Pregunta a tu pediatra cuál sería el mejor FACTOR DE PROTECCIÓN SOLAR  para usar en tu bebé dependiendo de su edad. Adicionalmente al cuidado contra el sol, ten en mente las siguientes áreas para proteger en tu patio trasero y delantero:

  • Albercas: Los peques necesitan supervisión constante por adultos alrededor de la alberca. Recuérdale a tus peques mayores “caminar y no correr” alrededor de la alberca y ponle a los peques más jóvenes un chaleco salvavidas certificado y apropiado para su peso. Cualquier tipo de agua estancada se debe considerar como un peligro por riesgo de ahogamiento y un potencial criadero de mosquitos.
  • Equipos para juegos: A comienzos de la época de verano revisa los equipos para juegos para detectar señales de desgaste que incluyen bordes afilados o madera astillada. Supervisa a los bebés y a los peques cuando jueguen en los columpios, especialmente si un hermano o hermana mayor está jugando en ellos.
  • Parrilladas: Asegúrate de que tu asador no esté desbalanceado o se vaya de lado, guarda los cerillos, encendedores y combustible fuera del alcance de la mano. Cuando tu asador de gas esté en uso tapa el panel o bloquéalo para que no se pueda acceder a las perillas.

Convertir tu casa en un lugar “a prueba de peques” puede ser abrumador y solo ser la mitad del problema. Haz fácil el proceso, empezando por una habitación a la vez, empieza por simples cambios en las áreas donde tu peque pasa la mayor parte del tiempo. Tener un lugar seguro para que tu peque pueda explorar no solo beneficia su bienestar, sino que también te traerá tranquilidad. ¡Disfruta la exploración!