Pregunta a la mayoría de los padres y madres y ellos te dirán que sus peques se apasionan al expresar sus sentimientos. En un minuto tu peque te ama con ternura y afecto. Al siguiente, les sale humo por las orejas por lo injusto que es no dejarles pintar la pared con la pintura roja de brillos.

Y si que sienten profundamente. Mientras ser apasionado es en general algo bueno; se convierte en algo preocupante cuando el pleito y la agresión son las formas comunes de resolver los problemas.

Algunos conflictos se presentan desde rehusarse a compartir los juguetes hasta escucharlos decir comentarios desagradables, es por eso que es necesario enseñar a tu peque la importancia de jugar compartiendo y llevarse bien con los demás – especialmente durante el período en el que se está esforzando por ser independiente y probando sus límites.

Durante la etapa preescolar, el pleito y la agresión pueden suceder por varias razones:

  • Estar fuera de la competencia o por celos
  • Para obtener lo que quieren
  • Para ver qué reacción tienen los demás
  • Por ver a sus padres o compañeros pelear
  • Cambios en casa: un nuevo hermano, mudanza reciente o un divorcio.

Enseñándole el Juego Positivo

Como en otras áreas del desarrollo, ya sea aprender a caminar o a comer con cuchara; tu peque necesitará que le muestres cómo jugar compartiendo con otros, tomando turnos y resolviendo problemas de forma correcta.

Un buen primer paso es establecer algunas reglas de juego con otros. Evita hacer una lista de los “no´s”. En vez, diseña una lista de reglas positivas para que tu peque las trabaje. Estas pueden incluir:

  • Sé amable
  • Comparte y respeta los turnos
  • Mantén tus manos y pies contigo
  • Habla con las palabras gentiles que ya conoces

Recuerda que las reglas deben ser cortas y fáciles de recordar. Empieza por darle a tu peque dos o tres de ellas para practicarlas.

También es importante dar a tu peque la oportunidad de practicar las reglas y desarrollar sus habilidades al calor de tu apoyo y en un ambiente seguro. Las actividades que promueven el compartir, la cooperación y el tomar turnos son ideales para la construcción de habilidades saludables en el juego. Algunas ideas incluyen:

  • Futbol soccer
  • Escondidas
  • De acuerdo a la edad, juegos de mesa que involucren turnos

Cuando veas a tu peque jugando y compartiendo con amiguitos, algún hermano o incluso contigo, dale una recompensa:

“Me gusta como ustedes dos están construyendo las vías del tren juntos. Estás jugando amablemente con tu hermanito Dillon”.

Interviniendo

Un lindo día en el parque se puede tornar amargo rápidamente cuando tu peque empieza a pelear por las herramientas en el arenero, o cuando otro peque abusa de alguien más al usar la resbaladera primero.

Al ejercer tu paternidad tendrás que apelar a tu juicio para intervenir en algunos momentos, pero en general, es buena idea hacerlo antes de que una pelea se presente. Durante la etapa preescolar se requiere ayuda para resolver problemas y encontrar las palabras correctas para comunicar lo que se desea. Tú puedes ayudar guiándoles en la conversación: “Al parecer ambos quieren jugar con la pala roja. ¿Qué piensan que pueden hacer? ¿Qué les parece tomar turnos con la pala roja?. Cada uno puede jugar 15 minutos con la pala. Podemos echar un volado para ver quién va primero”.

Ofrecer opciones al peque en espera, también puede ayudar. “Sally, mientras esperas por la pala, puedes elegir jugar con el cedazo de arena o la pala verde”.

Puede haber momentos en los que la situación suba de tono rápidamente y tú necesites una respuesta más firme.

Si ves a tu peque peleando por un juguete o actuando con agresividad con otra persona, diles exactamente lo que quieres que hagan:

  • “Niñas, necesitan respetar los turnos al jugar con las burbujas
  • “Niñas, mantengan sus manos con ustedes. No agredimos a nuestras amigas”

En ambas situaciones, ofrece una recompensa cuando las peques estén dispuestas a calmarse y compartir.

Consecuencias

Si tu peque no quiere hacer lo que se le ha pedido, da seguimiento con consecuencias lógicas a la situación. Trata de quitar el juguete o la actividad por un tiempo determinado. Explica por qué las burbujas necesitan estar fuera del juego por 10 minutos y las expectativas que tienes cuando puedan volver a jugar con el juguete otra vez: “Las burbujas estarán fuera por 10 minutos. Cuando regresen, va a ser el turno de Lydia para usarlas durante 10 minutos, después vendrá el turno de Crystal”.

Cuando exista un comportamiento agresivo, separa a los peques y manda al agresor a un “tiempo fuera” cerca del lugar donde estén jugando por 2 minutos: “Lydia, vi que pusiste las manos encima de tu amiga. ¿Cuál es la regla acerca de las manos? (Mantener las manos contigo). Quiero que te sientes calladita en el borde del arenero por 2 minutos. Después podrás seguir jugando”.

Aprender una nueva habilidad toma varias repeticiones, para aprender a manejar grandes emociones ¡se necesita paciencia!

El mundo es un lugar complejo para peques. Mientras más pronto podamos enseñarles el valor de compartir, cooperar y jugar bien, podremos ver resultados de amistad y relaciones sanas en los años por venir.