¿Pensaste que las noches en vela estaban reservadas solo para la fase de un peque que acaba de nacer? La mayoría de los padres y madres pueden testificar que en cada etapa habrá interrupciones en el sueño. Uno de cada tres peques menores a 5 años, experimentan problemas a la hora de irse a dormir, los cuales incluyen:

  • Tardar mucho en quedarse dormidos
  • Rechazar la idea de irse a la cama
  • Llorar durante la hora de dormir
  • Despertar durante la noche (por pesadillas o miedos nocturnos)
  • Levantarse de sus camas repetidas veces

La mayoría de los hábitos del sueño son establecidos durante la infancia, y aún los más dormilones, a lo largo de esta etapa pasan por problemas similares a los anteriores. Pero, a pesar de todo, hay esperanza para llevar al peque al país de los sueños!

Preparándose para ir a la cama

Con los peques es realmente útil seguir una rutina pues les ayuda a saber lo que viene a continuación. Entonces establece una, para la hora de dormir, que se ajuste al programa de actividades familiares.

  • Diseña una rutina que tu peque pueda seguir. Por ejemplo:
    • Ve al baño
    • Cepilla tus dientes
    • Da las buenas noches a la familia (¡a las mascotas también!)
    • Lee un libro
    • Ve a la cama a la hora acordada
    • Quédate en la cama hasta la mañana siguiente
  • Treinta minutos antes, recuérdale a tu peque que es casi la hora de dormir.
    • Un apoyo visual es muy útil para las edades más jóvenes, como un pizarrón con fotografías o imágenes que ilustren los pasos que deben seguir para ir a dormir.
    • Durante este tiempo, comienza la rutina de cepillado de dientes y uso del baño.
    • Vuelve a recordarle – cuando se llegue a la marca de 10 minutos-, que el tiempo de dormir está cerca.
  • Toma unos minutos antes de dormir para leer libros o cantar canciones.
    • Puedes hacer también con tu peque ejercicios de relajación, respirando profundamente. A través de esto promoverás la concentración en tu peque para que concilie el sueño con mayor facilidad.
  • Cuando sea tiempo de decir “buenas noches”, hazlo rápido, dulcemente y con decisión. Evita atender más peticiones o quejas.
  • Después, cuando amanezca, ten lista la recompensa.
    • Puedes inclusive preparar una sorpresa especial para el momento en que tu peque despierte, como un juguetito o su desayuno favorito, una estampita o sticker por cada noche que ha seguido la rutina de ir a dormir y que ha permanecido en su cama hasta la mañana siguiente.

Quedarse en cama

Aún cuando la rutina para ir a dormir vaya muy bien, tu peque puede tener problemas para quedarse en su cama toda la noche. Una práctica que ha servido para algunas familias, es visitar el cuarto del peque por intervalos de tiempo.

  • Para la primera visita, dile a tu peque: “si guardas la calma en tu cama y no gritas, te visitaré nuevamente en dos minutos”.
  • Tranquilamente deja la habitación y regresa después de dos minutos, ofrece una recompensa: “haz hecho muy bien en guardar la calma en tu cama. Voy a regresar a visitarte en un par de minutos más si te quedas así”.
  • Regresa al cuarto después de 5 minutos y ofrece otra recompensa.
  • Continúa esta rutina, gradualmente aumenta los intervalos de tiempo entre las visitas. Esto te debe tomar unas cuatro o cinco veces, antes de que tu peque se duerma.

La resistencia a dormir

Los retos que se enfrentan a la hora de ir a dormir no son raros, si tu peque ya se queda en su propia cama, es probable que se salga de ella durante la noche.

  • Si lo hace, guarda la calma, tranquilamente haz que regrese a su cama y dile: “Jake, necesitas quedarte en tu cama, ahora cierra tus ojitos”.
  • Si tu peque está enfermo o padece de alguna molestia, consuélale en su propia cama. Tal vez necesites quedarte en su cuarto (sobre una colchoneta o una manta extra) o pasa su colchón a tu cuarto y ponlo a un lado de tu cama para que duerma allí.
  • Pero si eso no es el caso, es mejor no dar mucha atención a sus protestas. Y recuerda poner tu enfoque en los siguientes pasos:
    • Se consistente en seguir la rutina para la hora de dormir
    • Ayuda a tu peque a completar los pasos para la hora de dormir
    • Dile “buenas noches” y déjalo en su cuarto
    • Regresa a tu peque a su cuarto si se levanta
    • Lleva un diario de la rutina del sueño para observar su progreso

También puedes intentar una técnica más amigable para que tu peque se duerma en su propio cuarto; esta idea funciona muy bien, puedes dormir en una silla o cama en la misma habitación.

  • Lleva a tu peque a su cama, dale las buenas noches y recuéstate en un sillón o camita cerca.
    • Evita el contacto visual, no hables y finge dormir.
  • Después de algunos días mueve el sillón o camita un poco más lejos de la cama de tu peque, con el objetivo de que poco a poco puedas salir por completo del cuarto.

Dulces sueños

No importa cuál sea la forma que utilices para enfrentar el reto de la hora de dormir, asegúrate  de que cada miembro de la familia sea solidario y pueda comprometerse en el proceso. No siempre será fácil, pero la recompensa vendrá al tener en casa un peque con un buen descanso y noches pacíficas para todos.