Como padres de peques en edad preescolar que somos, es crucial para nuestra supervivencia mantenernos conectados con nuestros amigos y familiares. Incluso si solo se trata de ir a tomar un café cada dos semanas, puede ser de gran apoyo para nuestras necesidades emocionales.

Hacerse de amistades o tener familiares con niños de edades similares también puede ser una gran ventaja, tanto para ti como para tu peque. Sin embargo, a veces los peques tienen dificultades para compartir su casa con las visitas.

¿Has notado que tu peque actúa de manera diferente cuando hay visitas en casa? Te podrás dar cuenta de que tu peque se pone excesivamente:

  • Tontito
  • Tímido
  • Escandaloso
  • Desafiante
  • Dependiente de ti

También puede tener dificultades para compartir sus juguetes, se puede negar a jugar con otros peques o exigir más de tu atención.

Si bien puede ser difícil para los peques compartir la atención de sus padres o permitir que otros entren en su espacio personal, recibir visitas brinda oportunidades para que los peques practiquen sus habilidades sociales. Recuerda que los muy pequeños necesitan aprender todas estas habilidades para llegar a tener éxito en la escuela, y eso requiere tiempo y práctica. Mediante el estímulo, podemos enseñar a los peques a:

  • Saludar a la visita: decir buenos días, sonreír, mirar a los ojos.
  • Utilizar los hábitos de cortesía de tu familia: saludo de manos, decir “por favor”, “gracias” y “con permiso.”
  • Jugar de manera apropiada con sus amiguitos.
  • Piensa en las necesidades de sus amiguitos: qué tienen ganas de jugar, si tienen hambre o si necesitan tomar algo, ¿están tomando turno en el juego?

Pero primero, quizás quieras establecer algunas bases.

Cambios de conducta

Puede haber un sinnúmero de razones por las cuales notas un cambio de comportamiento cuando llega la visita:

  • Los preescolares tienen dificultades de compartir la atención de sus padres.
  • Los peques se han entretenido solos por mucho tiempo sin la atención de sus padres.
  • Si la visita dura demasiado tiempo, los niños pueden cansarse e irritarse cuando se interrumpe su rutina normal.

Los planes para cuando llega la visita

Dale a tu peque de edad preescolar la oportunidad de practicar sus habilidades haciendo planes para recibir algunas visitas. Puede ser útil comenzar con alguien con quien tu peque se sienta cómodo, como el abuelito, la tía o el tío.

  • Conversa sobre la visita con anticipación: “La tía Nena vendrá hoy para trabajar en el jardín conmigo. Mientras ella termina, puedes jugar con tu prima. Te apuesto a que le encantará ver tu colección de muñecas. Vamos a elegir algunos juguetes para que jueguen las dos”.
  • Crea reglas fáciles de seguir, tales como:
    • Comparte tus juguetes.”
    • “Si necesitas hablar con mamá o papá, necesitas decir ‘disculpen’ y esperar hasta que hayamos terminado de hablar.”

Antes de que llegue la visita, repasa nuevamente las reglas: “Necesito que recuerdes las reglas sobre compartir con las visitas y tomar turnos con tu prima para jugar a las muñecas.” 

Sería útil que practicaran cómo compartir o cómo llamar su atención adecuadamente para asegurarte de que todos estén en sintonía.

  • Prepara con anticipación algunas actividades para tu peque: si la visita es una amistad que va a llegar a tomar un café o es un compañerito de juegos para tu peque, mantenles ocupados haciendo algunas actividades, como colorear libros, cortar galletitas en una masa suave.

Hogar dulce hogar

Cuando llegue la visita, dale a tu peque la oportunidad de saludarlos: “Tu tía Nena y tu prima Clau están aquí. Ven a saludarlas”. Si tu peque se siente nerviosa o actúa con timidez, no la obligues a saludar a la visita de inmediato.

Una vez que todos se hayan sentado, haz que las peques participen en su actividad. Cerciórate de que las peques estén bien cada 10 minutos más o menos y felicítalas por jugar bien. Si el interés de alguna de ellas por la actividad que están haciendo está disminuyendo, dales otra actividad para que jueguen durante un tiempo. Asegúrate de ofrecerles también un refrigerio.

Después de que la visita se haya ido, habla con tu peque sobre cómo le fue con la visita y señala los comportamientos que más te gustaron: “Compartiste muy bien tus muñecas con tu prima hoy y me encanta que hayas seguido las reglas de cuando hay visita en casa”.

Con un poco de práctica y orientación, tu peque esperará con entusiasmo recibir visitas de amigos y familiares, ¡e incluso podrá conversar con su amiguitos sobre el en último episodio de su programa favorito!