Prepararse para el preescolar puede ser un momento emocionante para los padres y los peques. Hay desde mochilitas para elegir, hasta nuevos amigos por conocer, y una vez que los peques están en la escuelita, hasta podrás tomarte tu café de un solo sentón… ¡sin tenerlo que recalentar por enésima vez!

Aun con toda esa emoción, comenzar el preescolar puede ser difícil para los peques que luchan con la ansiedad de separación. Si esta es la primera vez que tu peque va a estar fuera de tu cuidado o si ha ido a la guardería desde su nacimiento, es normal que se sienta ansioso durante las primeras semanas del preescolar, mientras se va acostumbrando a estar lejos de ti.

Lo bueno es que hay una serie de estrategias que puedes probar para ayudar a que esta gran transición no resulte tan dura.

El nerviosismo del primer día

Es bastante común ver a todo un grupo de peques tristemente abrazados de sus padres frente al portón de la escuela.  Despedirse de los peques mientras suplican a sus padres que no se vayan puede causar mucho dolor.

Un peque con ansiedad de separación:

  • Se aferra, llora y protesta cuando sus padres intentan irse.
  • Parece aterrorizado o preocupado.
  • Negocia, ruega, te pide cinco minutos más para estar contigo o quiere un abrazo más.
  • Algunos niños en edad preescolar llorarán de alegría (o alivio) cuando ven a sus padres regresar por ellos.

La ansiedad de separación es una etapa normal en el desarrollo de los bebés, los muy peques y los preescolares. Desde un punto de vista evolutivo, tiene mucho sentido que un peque quiera permanecer cerca de la persona que le cuida: le brindan amor, consuelo, comida, refugio y todo lo que se encuentra en el medio. El objetivo es enseñarles que su nuevo maestro puede proporcionar esas cosas aún en la ausencia de sus padres.

Un preescolar que comienza la escuela por primera vez puede llegar a pensar que sus padres no regresarán a recogerle. Pueden pasar días, semanas o incluso meses, en algunos casos, antes de que la ansiedad del peque en edad preescolar disminuya y pueda empezar a divertirse en la escuela, sabiendo que sus padres le recogerán cuando termine la escuela.

Mientras tanto, hay formas de poderle ayudar:

  • Comienza con una charla. Varias semanas antes de que comience la escuelita, habla con tu peque sobre la escuela: “Pronto comenzará la escuelita. Tus profesores van a estar tan contentos de leer libros contigo y de colorear los dibujos. ¡Tendrás amiguitos nuevos y te divertirás muchísimo!
  • Solicita una visita a la escuela con tu peque. Si bien es posible que la escuela no se preste para hacerlo, algunos maestros pueden reunirse con ustedes durante algunos minutos para mostrarle a tu peque el aula y hacer las presentaciones. Mientras estén allí, toma algunas fotos del salón de clases con tu celular o una cámara para que tu peque pueda verlas antes del inicio de la escuela.
  • Crea una historia social. A los pequeñines les gusta mucho saber qué sigue después. Crea un cronograma diario o historia social  daily schedule chart   que muestre lo que hará en la escuelita. Muchos maestros del preescolar usan un horario o un calendario visual en los salones de clase, que puedes duplicar. Aquí hay un ejemplo de una historia social  social story.
  • Programa fechas para jugar. Si es posible, trata de conocer a algunas de las demás familias preescolares durante el verano y trata de invitarlas a tu casa o a reunirse en un parque local para jugar.
  • Lean libros sobre el primer día en la escuela. com, la biblioteca pública de Eugene Eugene Public Library y la biblioteca pública de Springfield Springfield Public Library, ofrecen una gran lista de libros que tratan sobre cómo prepararse para el primer día del preescolar.
  • Inventen un ritual de despedida, como un apretón de manos especial o “abrazo, abrazo, beso, beso, chócala, y adiós.”

Durante EL GRAN DÍA

Cuando llegue el primer día del preescolar, explícale a tu peque lo que puede esperar: “Cuando te lleve al salón de clases de la Sra. Lindsey, vamos a saludarla a ella y a los otros niños. Luego, elegirás un juguete para jugar. Te daré un abrazo fuerte y un beso y me despediré. Volveré a recogerte cuando la escuelita termine”.

En la escuela, ayúdale a comenzar una actividad que sabes que le gusta. Cuando sea hora de irte, recuérdale a dónde vas y cuándo regresarás: “Ahora voy a trabajar, pero volveré justo después de que hayan comido la merienda”. No intentes escaparte cuando tu peque esté distraído, a menos que ya le hayas dicho que te vas. Asegúrate de despedirte siempre de tu peque antes de irte.

Si tu peque necesita apoyo adicional en esta transición, considera:

  • Leer juntos un libro en el aula antes de que comiencen las clases.
  • Mantén una foto de la familia en su mochila.
  • Matricula a tu peque en un preescolar que tenga suficientes maestros por alumno, para que tu peque pueda tener acceso a más apoyo de parte de ellos.
  • Déjale en su lonchera una notita cariñosa, corazoncitos de papel o calcomanías.

El comienzo del preescolar es un gran ajuste tanto para los peques como para los padres de familia. Puede tomar 3 días o 3 semanas ajustarse a la nueva rutina. ¡Sé consistente en tu enfoque y dale amor y apoyo adicional en casa, mientras se dirige al nuevo y emocionante mundo de la educación preescolar!