El compartir es una habilidad de por vida que nos ayuda a todos a llevarnos bien. Sin embargo, para los peques,  esto puede ser una idea completamente nueva y difícil. Puede causar tensión en tu familia y en el patio de recreo. Puedes ayudar a tu peque a que aprenda a compartir sus cosas, juguetes y personas, o a tomar turnos. Se necesita estar consciente de ello, tener paciencia, persistencia y comprender que todos pasamos por esta etapa.

Lo fundamental

Los peques están aprendiendo la idea de lo que es la propiedad. A veces pueden ser posesivos con las cosas que les ofrecen consuelo. Otras veces, la competencia por recibir tu atención o la competencia por alguna silla especial o un juguete puede dar como resultado una crisis o llanto. A continuación hay algunos consejos que puedes tener en cuenta.

Más vale prevenir…

  • Los peques de menor edad tienden a jugar de manera independiente – el concepto de jugar juntos no se establece realmente hasta las edades de 4 o 5. Trata de establecer una variedad de actividades o juguetes para que los menores tengan lo suficiente y necesario para interactuar y no necesiten competir. Esto puede disminuir la necesidad de querer estar en el mismo espacio al mismo tiempo y la necesidad de compartir los juguetes.
  • Si un amiguito va a llegar de visita, conversa con tu peque acerca de lo que significa compartir, para que pueda prepararse para hacer exactamente lo que le explicaste. “Cuando Mateo venga, puedes compartir tus juguetes con él. Eso significa que Mateo puede tomar turno para jugar con tus juguetes. Después de unos minutos, podrás tener tu turno.”
  • Trata de mantener las cosas justas. Si tu peque de menor edad tiende a “salirse con la suya” arrebatando los juguetes o no compartiendo, tu peque mayor seguramente lo va a resentir – enséñale a tu peque menor que cuando quiera jugar con algo, pida su turno. Del mismo modo, tu peque mayor puede evitar compartir los juguetes con el menor porque se siente más grande o más fuerte. Mantén el ojo puesto en las cosas durante el juego para que te asegures de que cada uno de ellos tenga su propio turno con el juguete popular.
  • ¡Muéstreles cómo compartir! Al modelar y hablar sobre la importancia de compartir, ya sea ofreciéndoles un bocado de lo que estás comiendo, o compartiendo algún libro, o alguna imagen del celular, estarás dando el ejemplo.

Lecciones sobre el compartir

  • Busca actividades que promuevan el compartir cuando tengas el tiempo de supervisar, como compartir una pelota, construir una torre de bloques o incluso algún quehacer de la casa, como lo sería el clasificar la ropa. Observa cómo juegan y trabajan juntos. Tómate el tiempo para notar y felicitar a los que comparten y se llevan bien. “Me gusta cómo ayudaste a tu hermana a encontrar el otro calcetín negro.”
  • Felicítalos cuando los encuentres compartiendo y cooperando. “Me encantó la manera en que construyeron la torre juntos. ¡Ustedes sí que saben compartir bien!
  • Si te das cuenta de que algún problema está a punto de suceder, interviene calmadamente. Recuérdales la lección que aprendieron sobre compartir y la necesidad de tener modales, tales como decir por favor, dar las gracias y esperar turno. ¡Felicítalos cuando lo hagan!

Cuando hay algún problema

Las riñas por los juguetes son muy comunes con los peques menores.

  • Cuando veas que uno de ellos le arrebata un juguete al otro, mantén la calma y claramente explícales lo que quieres que hagan. “Mateo, devuélvele el libro a Eloisa y pídele que te lo preste.”
  • Utiliza una consecuencia lógica si no sigue tus instrucciones inmediatamente; la consecuencia debe ajustarse a la situación. En el ejemplo anterior, puedes quitarle el libro y explicarle: “Mateo, no le devolviste el libro a Eloisa. Ella puede quedarse con el libro por 5 minutos más”. Ignora las quejas o protestas y no discutas, ni exageres el punto.
  • Una vez que el tiempo haya terminado, dale la oportunidad a tu peque de cooperar de buena forma. Felicítale por su paciencia y por haber compartido algo.

El castigo de “Tiempo de exclusión” y la “Pausa obligada”

Si el problema vuelve a pasar a corto plazo, repite la consecuencia pero ahora por mayor tiempo o dale un “Tiempo de exclusión”.

  • Dile lo que ha hecho mal y qué es lo que va a pasar. “No te detuviste como te lo pedí, eso significa que necesitas un tiempo para que reflexiones.”
  • Busca un lugar en la habitación una silla o una camita para que se siente en silencio durante un corto tiempo, como un minuto. No le pongas atención. “Santiago, necesitas sentarte aquí en silencio durante un minuto y luego te puedes salir.”
  • Si tu peque tiene más de 2 años de edad y no se queda tranquilo durante el tiempo que debe guardar silencio, puedes utilizar la “pausa obligada”. La “pausa obligada” implica alejar a tu peque de la zona donde ocurrió el problema y hacer que se mantenga en silencio durante un corto período de tiempo. Busca un lugar o espacio seguro sin juguetes ni distracciones y pídele que espere en silencio durante un minuto. Mantén la calma, aunque tu peque esté molesto o enojado.
  • Después de que haya transcurrido el tiempo de la pausa obligada, permítele que vuelva a la situación o actividad anterior para que pueda volver a intentarlo.

¡Aprender a compartir requiere de práctica! Si ayudas a tu peque a entender que debe interactuar apropiadamente con los demás, y hablas claramente de lo que debe o no debe hacer, lo pondrá en el mejor camino.