La presión por ganar

¿Has escuchado a la gente decir, “lo importante no es ganar o perder, sino cómo saber jugar”?, pero en el mundo de hoy, la niñez se encuentra bajo mucha presión social, los medios de comunicación y los adultos son parte de ello, ejercen presión para que “ganen”, ya sea en los deportes, en la escuela, en las artes, socialmente y en cualquier lugar.  Puedes ayudar a tu peque a llegar a ser un ganador humilde y un buen perdedor.

Tu peque puede reaccionar de manera fuerte a las presiones por ganar:

  • Puede sufrir un colapso si su equipo llegara a perder. Puede no darse cuenta de que realmente ha mejorado desde la última vez que jugó.
  • Puede llegar a presumir más de la cuenta si su equipo gana, aun cuando el otro equipo tenía menos jugadores.
  • Puede que se rehúse a participar en alguna cosa si no siente que pueda ganar o al menos sobresalir.

Si cualquiera de estas reacciones suceden, puede que tu peque esté pasando por lo que a veces se le llama “síndrome del mal perdedor”.

 Ganar, perder o empatar

Existen medidas que puedes tomar para prevenir el “síndrome del mal perdedor” en tu peque y así evitar que sienta agobio al perder. Hay maneras en las que le puedes ayudar cuando reacciona fuertemente a las presiones de ganar.

Comienza temprano

  • Todos dejamos a nuestros peque ganar en el juego de cartas, una carrera para llegar primero dentro de la casa, o cuando jugamos un juego de mesa, solo que ¡no lo hagas todo el tiempo! En ocasiones no es malo que pierda un partido de lotería.
  • Aprender a perder y a manejar los sentimientos que se derivan de ello ayudarán a tu peque a hacerle frente a los momentos inevitables de perder que experimentará durante su infancia y durante toda la vida.
  • Convertirse en un buen perdedor es una habilidad importante en la vida. Le ayudará a mantener sus amistades, incluso le ayudará a aprender a motivar a los demás cuando les ve batallar en un juego o en el deporte.

Reafirma sus sentimientos  

  • No ignores sus sentimientos de desilusión o de tristeza diciéndole “es sólo un juego”. hazle saber que lo que siente es natural:
    • “Hiciste lo mejor que pudiste. Es muy frustrante que algunas veces aun cuando tratas lo mejor que puedes las cosas no salen como quisieras”
  • Ofrécele tu apoyo por hacerle frente a sus sentimientos de buena manera.
    • “Hiciste un dibujito que representa lo triste que te sientes por no haber ganado el partido de hoy. Tú si sabes qué hacer para sentirte mejor cuando te tientes triste”.

Cómo ganar y perder

  • Puedes también animar a tu peque a que disfrute participando en una variedad de actividades independientemente de su nivel de habilidad.
  • Permítele que te vea en los momentos en los que batallas en aprender una habilidad. Conversa sobre cómo vas a practicar varias veces hasta que logres mejorar.

Aprendiendo a través de perder

  • Hazle saber a la manera en que puede mejorar:
    • “No le pegaste a la pelota esta vez. ¿qué podemos hacer para que la próxima vez le puedas pegar con tino? Permítele que piense en algunas soluciones.

Enfatiza lo positivo

  • Ayuda a tu peque a encontrar el balance. Hazle saber que todos tenemos diferentes habilidades para diferentes cosas.
    • “Esta vez no le pegaste a la pelota, pero sí la pudiste atrapar  dos veces cuando estabas en el campo. Tú sí que sabes cómo atrapar la pelota.”

Asegúrate de que sepa que reconoces sus éxitos, aun por pequeños que parezcan, especialmente cuando tu peque es todavía un infant:

  • “¡Pudiste treparte hasta arriba! ¡Muy bien!”
    • “Sabías exactamente qué carta pedir” (cuando juegan al Go Fish)

Perspectiva

  • Si no se atreve a participar porque no puede “ganar” o no puede “ser el mejor”, anímale a participar en actividades que realmente disfrute.
    • Bríndale tu apoyo por trabajar duro o por estar dispuesto a participar, aun si no es “el mejor”.
  • Haz hincapié en el goce – “¡Cuánto te reíste mientras jugabas!”
  • Haz hincapié en su esfuerzo — “Me di cuenta lo mucho que trataste de pegarle a la bola. Le pusiste mucha atención a tu partido.

Utiliza tus propias palabras

  • En lugar de hablar de “ganar” y “perder”, trata de centrarte en el proceso. Utiliza palabras como:
    • Oportunidad
    • Crecimiento
    • Aprendizaje
    • Esfuerzo
    • Trabajo duro
    • Placer
    • Diversión

¿Y tú?

¿De qué manera enfrentas la desilusión de haber perdido?   ¿Te pones a gritar o llorar no sólo cuando no te ofrecen el trabajo que realmente querías, sino también cuando tus productos no reciben premio en la feria o cuando tu peque no gana?

Si te das cuenta que te es difícil encarar los momentos cuando pierdes, toma la oportunidad para hacer algunos cambios. No solamente te beneficiarás personalmente, sino también beneficiarás a tu peque, pues te observará lidiar de manera efectiva en los momentos en los que no ganas.   Cuando tu peque observa cómo manejas los sentimientos difíciles, aprende a manejar los suyos.

La manera en que reaccionas cuando tu peque pierde también influencia la manera en que éste maneja y se siente en los momentos en que pierde, ya sea en un campo deportivo, en la escuela, o en un juego con la familia.

 Siéntete bien – pierdas o ganes

Comienza a practicar con tu peque desde temprano y verás que el perder puede ser desilusionante, pero no lo es todo y todo mundo enfrenta esta realidad.

Si comienza a sufrir el “síndrome del perdedor”, reafirma sus sentimientos de desilusión cuando pierde, pero también ofrécele una perspectiva.   Recuérdale que puede mejorar, que nadie puede ser el mejor en todo y que a veces divertirse hace que valga la pena participar. Y, no te olvides de observar la manera en que tú reaccionas cuando ganas y cuando pierdes.

¡Comparte este artículo en Facebook! Seguramente encontrarás algunas ideas “ganadoras” y apoyo para enfrentar el “síndrome del perdedor”.

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