Puede empezar por simplemente encontrar un juguete extraño en la mochila de tu peque. Cuando tú preguntas de donde salió puede que recibas una respuesta al aire, “ah!, mi amigo Liam, me dijo que yo me podía quedar con él”.

Pero luego, unos días después, notas que un par de dólares te faltan de tu cartera y te preguntas si tal vez tu peque pueda estar robando.

En algún punto, los peques de alrededor de 5 años, pueden experimentar el robo intencional – como tomar un juguete que no les pertenece. El problema viene cuando el peque desarrolla un patrón regular de conducta en cuanto al robo, llevándolo a problemas de confianza en casa, eventualmente en la escuela y después en la comunidad.

¿Por qué los peques roban?

Piensa encuando tú eras peque: Qué tentador era tomar una barra de dulce de la tiendita de tu vecindario cuando nadie te estaba viendo…Después de todo, mamá decía “no” y esos chocolates y caramelos te seguían llamando.

La mayoría de los peques en edad escolar primaria entienden la idea de poseer algo y que está mal tomar alguna cosa que no les pertenece. Pero aún así, hay razones por las cuales el peque puede robar:

  • Gratificación instantánea: Quiere el juguete AHORA y ¡no puede esperar!
  • La emoción de escapar con lo robado.
  • Ve a sus amigos que lo hacen (robar).
  • Sus amigos le dicen que lo haga.
  • Control de los impulsos.

En algunos casos, el robo está ligado a cuestiones subyacentes de la agresión, la mentira, desobediencia, baja autoestima o desafíos de aprendizaje.

¡Te atrapé¡

Si por ejemplo, varias horas después de una visita a la tienda, encuentras un paquete de chicles en la bolsa de tu hija; es obvio que los trajo de allí. Entonces es tiempo de una plática:

  • “Emma, ¿trajiste esos chicles de la tienda? No pagamos por ellos y no nos pertenecen”.
  • “Eso es robar, y robar es malo. ¿Qué piensas que debes hacer ahora? ¿Cómo puedo ayudarte?”, guía a tu peque a disculparse y regresarlos, o pagar por ellos.
  • Un rato después, cuando tú y tu peque estén en calma, discute abiertamente las razones por las que robar está mal. Tú podrías usar esta charla para preguntarle:
    • ¿Cómo se siente robar un dulce?
    • ¿Qué podrías decirte a ti misma cuando sientas tentación de tomar algo nuevamente?
    • ¿Qué harías diferente la próxima vez?

Establece consecuencias

Ten una actitud positiva pero firme. Si Susie ha robado algo de su amiga o de la tienda, ella deberá tener la oportunidad de regresar lo que robó. Decirle que está mal robar, pero permitirle quedarse con el juguete, envía un mensaje confuso. Si no es posible regresar lo robado (por decir, un dulce que ya se comió), lleva a tu peque de regreso a la tienda, discúlpense y paguen por lo robado. Lleguen a un acuerdo acerca de qué harán diferente la próxima vez, y haz a tu peque parte de la disculpa. Puedes darle la oportunidad de ganar dinero para pagar el producto si así lo necesita.

Enseñando acerca de la Empatía

Esta es una oportunidad natural que te ayudará a enseñarle a tu peque el concepto de la empatía, el cual es la habilidad de entender y sentir lo que otra persona está experimentando: “Tomar dinero de mi cartera sin permiso es robar. Yo me siento ______________________ (con decepción, con enojo, con tristeza) cuando tomas cosas sin pedirlas”.

Mientras tanto…

Establece reglas en casa:

  • Los juguetes de las casas de los amiguitos, les pertenecen a ellos.
  • Los juguetes de la casa de tu peque, le pertenecen.
  • Pueden turnarse los juguetes de otras casas, siempre y cuando un adulto le de lo que se pueda llevar, si no es así, el juguete deberá permanecer en la casa a la que pertenece.

Tal vez puedas querer “echarle un ojito” a tu peque para asegurarte de que el patrón de conducta negativo no siga. Durante este tiempo, algunas familias incrementan las actividades extracurriculares para mantener al peque ocupado. Algunas actividades saludables y supervisadas pueden incluir lecciones de música, deportes o clubes extra escolares.

Algunas veces el robo puede ser una súplica por ayuda o atención. Pasar tiempo extra y de calidad con tu peque después de la escuela y los fines de semana, puede ayudarle a construir confianza, honestidad y apoyo en cada miembro de la familia.